4 claves para sentirte a gusto contigo mismo.

Tu confianza y autoestima puede crecer si aprendes a dar valor a lo que es realmente importante y a desarrollarte para poder avanzar.

Me gustaría iniciar este artículo con la siguiente frase: 

Nestor Ochoa - Gandhi - Motivación - Nací para ser feliz - 4 claves para sentirte agusto contigo mismo - PNL - Como estar feliz conmigo mismo.

Gandhi


Para emprender un viaje de transformación es necesario implicarse en las prácticas cotidianas y ser consciente de los sentimientos  que, muchas veces, se generan por nosotros mismos en nuestro interior. 

¡Ser feliz es una de las prácticas que jamás deberías dejar de hacer! Claro está que nadie se salva de levantarse cualquier día con el pie izquierdo o de sentirse un poco desdibujado al mirarse el espejo. Son momentos que a todos nos pasa. Sin embargo, sentirnos bien con nuestro propio ser es fundamental para disfrutar la vida, cuando levantarnos con el pie izquierdo se vuelve algo constante, ya deja de ser una situación normal y pasa a ser una situación dañina para el ser. 

Nos olvidamos de que las relaciones personales son algo complejas, pero a veces lo verdaderamente complejo es relacionarse con uno mismo.

Entonces, si sientes que esto te está pasando lee las siguientes pasos que te harán sentir mejor contigo mismo: 

Tu método de atribución.


Las personas que por general se desvalorizan suelen atribuir sus logros y/o triunfos a la suerte o a los demás, es decir, no reconocer sus méritos propios. A si mismo, creen que las circunstancias malas que les ocurren son su culpa incluso, si la relación causa / efecto aún no está clara dentro de los hechos. 

¿Cómo cambiar esto? Empieza a realizar reflexiones profundas de aquellos casos en los que ocurran cosas buenas y malas y analiza el nivel de atribución que le estas dando a cada uno. Mira cada situación desde afuera y empieza a reconocer el valor que le das a estas situaciones.

Por ejemplo, si alguien te felicita por tu buen trabajo, es muy probable que sea un mérito propio gracias a tus conocimientos en el área a que sea a causa de que quien te felicita le agradas. Empieza a reconocer tus logros con mayor seguridad y di: ¡Yo lo hice, yo lo logré!.

Desarrolla tu confianza.

Claramente es más fácil decirlo que hacerlo, pero no te preocupes esto no es algo que se logre de la noche a la mañana.

La confianza viene desde tu interior y desarrollarla significa sentirte cómodo con quién eres, dónde estás y lo que tienes para ofrecer a los demás. Es normal que tengamos una pequeña voz dentro de nuestra mente que trata de autodestriurnos con el pesimismo, pero es a causa de nosotros mismo porque sentimos miedo e inseguridad. 

¿Cómo alguien podrá confiar en nosotros si ni siquiera nosotros mismo lo hacemos?
Abandona esa voz y elige ser optimista y en confiar en tus capacidades. Cuando eres optimista encuentras más soluciones que problemas.

Para este punto, puede llevar a cabo el siguiente ejercicio: Haz una lista de tus atributos positivos. Puedes añadir más a la lista todos los días o unas cuantas veces a la semana. Si haces algo que te haga sentir bien contigo mismo, añádelo a la lista. 

Renuncia a tener siempre la razón.

Lo humanos podemos volvernos adictos a tener la razón. Por eso es importante que recuerdes esto: escuchar a los demás es prueba de empatía y respeto, claves para crecer, estar en armonía y vivir felices.

No somos inteligentes en la esfera emocional cuando imponemos nuestra verdad sin considerar la de los demás. Esto lo único que causa es estrés y dolor, tanto para nosotros como para los que nos rodean. Nuestra percepción viene de una experiencia personal, debemos tener claro que las personas están en su derecho de tener un punto de vista diferente al mío. Cada vez que te encuentres en la necesidad de empezar una discusión por quien tiene la razón, hazte esta pregunta: “¿Por qué es tan importante para mi tener la razón?” “”¿Por qué me afecta tanto no tener la última palabra?”.

Renuncia a las creencias que te limitan. 

Una creencia es todo aquellos que das por sentado y que bajo ningún argumento puede ser de otra manera. Quiere decir que, si crees que robar no está mal, lo harás y no te sentirás culpa al respecto.

Tus creencias puede generarse por múltiples factores, entre ellos influye la cultura, el contexto social que te rodea y la forma en la que te educaron. Algunas de estas creencias nos condicionan con el mundo y con nuestro propio ser, determinan las decisiones que tomamos en la vida y muchas veces nos limitan. 

Las creencias son necesarias porque determinan nuestro comportamiento. Sin embargo, pueden llegar a convertirse en un obstáculo para cumplir nuestros sueños cuando das por sentado que los aspectos negativos son así y no pueden cambiar.
¡Ten cuidado!
 

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