Cómo evitar la frustración en tu día a día

¿Alguna vez has sentido impotencia por no alcanzar aquello que deseas? ¡No te preocupes! es un sentimiento normal que todos tenemos y que es natural e innato en el ser humano. Sin embargo, la frustración es una de las emociones que te hace sentir mal generando  pensamientos dañinos de incapacidad y enojo. 

Muchas personas hablan de que los objetivos se logran o no logran, que no hay puntos medios. Yo no estoy de acuerdo con esta afirmación, pienso que el cumplimiento de metas tiene una intención más profunda que tiene que ver más sobre el proceso y, en caso de que la persona logre la meta, cubrir la necesidad inicial.
Por ejemplo, tenemos aquellas personas que corren en medio de la calle tras el autobús que poco a poco se mueve, creeriamos que su objetivo es subirse a ese bus pero no es cierto, su meta real es llegar a su destino a tiempo. El autobús termina siendo simplemente el medio para cumplir sus objetivos. 

Muchas veces tenemos tanto afán por conseguir nuestros propósito que perdemos de vista nuestra verdadera meta,  terminamos poniendo todos nuestros esfuerzos en el medio para luego confundir nuestras prioridades y no debería de ser así.  

Cuando una persona empieza a moverse en pro de conseguir algo que se ha planteado es porque quiere mejorarlo o alcanzar un estado. Para conseguirlo, se fija una meta que realmente es el medio para alcanzar ese estado. 

Tienes que ser consciente de que el ser humano tiene la capacidad de analizar lo que desea y encontrar una solución diferente para alcanzar ese estado, por eso es importante desarrollar tolerancia ante la frustración pues esta te ayudará a enfrentar de diferentes formas los obstáculos que te pone la vida y a no dejarlas en medio del camino. 

Para evitar la frustración en tu día a día y empezar a desarrollar más tolerancia, aquí te doy algunos consejos: 

  1. Reduce las expectativas: Sé que puede sonar un poco extraño, pero cuando tus expectativas son muy elevadas y éstas no son alcanzadas tu sentimiento de fracaso es peor. Para mí, lo ideal es tener una expectativa nivelada y objetiva sobre cada situación que se presente en la vida. Es mejor sentir sorpresa y agrado ante una situación que fracaso y decepción.
  2.  Acepta la situación: Las vida es como es. Analiza los resultados, piensa en los factores que influyeron, cuáles tienes la posibilidad de cambiar que están a tu alcance y cuáles no y tenlos en cuenta para una próxima vez.
  3. No te quedes como la víctima: No reproches sobre lo injusto que es el mundo porque no premió tu esfuerzo. En vez de eso, analiza lo que aprendiste en el proceso, cambia tu discurso y empieza a motivarte más.
  4. Valora cada logro: A veces se menosprecian los pequeños logros y no se es consciente de que gracias a todos ellos se consigue el final. Hacer esto te dará seguridad, confianza y reafirmará tu propósito. Para reforzarlo positivamente, después de cada pequeño logro recompénsate con algo, muchas personas lo hacen regalándose a sí mismas algo que les gusta, esto les ayuda a mantener la motivación y la emoción del momento durante más tiempo, además de traer los buenos recuerdo de un triunfo logrado.
  5. Acepta tus sentimientos: Es normal que durante el proceso tengamos sentimientos de duda e incertidumbre pero tenemos que aprender a quitarle valor a esos pensamientos. Recuerda: tu puedes controlar qué piensas y el cómo eso te hace sentir. Automotivate y confía en tus capacidades.
  6. Busca una buena compañía: Por último y como mejor terapia contra la frustración, comprarte lo que sientes con alguien de confianza. Escuchar el punto de vista de alguien en quien confías será de mucha ayuda para enfrentar la frustración de otra manera.

¿Qué te han parecido? Prácticalos en tu vida y conviértelos en un hábito poco a poco, verás cómo la buena gestión de la frustración te puede dar más recompensas que dolores de cabeza. 

Por último, si no lograr conseguir aquello que deseas, pregúntate: 

Nestor Ochoa - Conferencista internacional - PNL - Motivación - como evitar la frustración en tu día a día -

Pregúntate

Recuerda, la felicidad es una decisión, nunca una emoción.

Hasta la próxima.

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